martes, 24 de marzo de 2009

Primavera

Adjunto prueba documental sobre la amable primavera berlinesa.



Berlin, -1 ºC. Corto y cierro.

Schönes Wetter...

Un breve apunte sobre las condiciones meteorológicas en Berlin. Llueve a ratos y corre por la ciudad un fuerte viento que cuando te da en el costado es como una estocada, y si te atreves a abrir el paraguas sencillamente lo hace añicos. Anoche se registraron -4º y hoy la máxima temperatura esta prevista en unos 5º. Dicen que es posible que caiga una nieve ligera, de esa que sólo sirve para ensuciar la calle. Afortunadamente, cuando esto sucede los berlineses se lo toman con buen humor (que no es una cualidad que sobre por aquí) y se saludan unos a otros con un sarcástico... Schönes Wetter, ah?. Qué buen tiempo, ¿no?

Berlin. 3ºC. Corto y Cierro

domingo, 22 de marzo de 2009

Algunos hallazgos

Mi retiro no ha durado mucho. Ayer uno de los contactos enviados por Control a Berlín me citó, mediante un sofisticado mensaje encriptado introducido en una colilla que abandonó junto a mi puerta, para que acudiera a cierto lugar de la noche berlinesa. "Es hora de introducirte es los ambiente más turbios", me dijo. Asi que me preparé para acudir al punto de reunión: un antro en Oranienburguer Str. No puedo dar detalles de lo que allí ocurrió pues pondría en peligro el compromiso de confidencialidad de la misión, pero he aprendido algunas cosas que a buen seguro me servirán para una mejor integración en este lugar del planeta. Por ejemplo, he aquí algunos de mis hallazgos:
a) la bebida típica de los berlines cuando salen a disfrutar del tiempo libre es el "Tequila", un potentísimo destilado elaborado con cierta planta crasa que debe de crecer sólo en las afueras, ya que en los parques del centro no se encuentra.
b) Caso de que ésta no sea del agrado del consumidor, existe otra opción, el "mojito". Un combinado del mejor ron teutón con el jugo de los famosos limones de Brandemburgo y algo de azúcar.
c) Una típica danza alemana: la "salsa". Muy animada y popular, esta danza sirve a los berlineses desde la baja edad media para festejar que el invierno se acaba ya mismo, sobre el 15 de agosto.
d) El himno de todo Berlinés: "bamboleo". Por alguna extraña razón, cuando este tema suena todos salen a la pista de baile, donde se debaten entre convulsiones y otras contracciones violentamente espasmódicas. Probablemente un ejercicio de catársis cuyo origen se remonta al principio de los tiempos.

Berlin, 9 ºC.
Corto y cierro.

viernes, 20 de marzo de 2009

encerrado

Amigos y amigas terrestres. Este fracaso de mi labor de camuflaje me ha dejado tan planchado que por unos momentos he dudado del entrenamiento que recibí en la academia de cosmonautas para afrontar situaciones hostiles. En consecuencia, he sufrido una leve alteración decreciente del impulso vital interno, que es lo que por aquí llaman un chasco. Total, que hoy me he quedado encerrado en casa, entretenido en mirar al cielo y leer alguno de los libros que traje para mi viaje. Todo ello pese a que vuelve a hacer un extraño día soleado en el que, paradójicamente, puede uno morir congelado... No obstante, este breve retiro me ha servido para comprobar lo agradable que resulta la vista desde mi ventana. Para poder compartirla con ustedes aquí se la cuelgo yo también. Siéntanse que se asoman a una ventana en una ciudad que no es la suya; y ya está.

Camuflaje fallido

Maldita sea! No sé qué ha podido fallar. Después de haberme trabajado con tanto esmero mi aspecto he salido a la calle y el resultado no ha sido el esperado. En lugar de pasar desapercibido sólo he conseguido atraer la atención. La gente se volvía a mirarme y alguno que otro se ha despelotado de risa delante de mis narices. ¿Pero no dice la enciclopedia galáctica que Berlin es una ciudad libre donde todo tipo de excentricidades son posibles? No lo entiendo: el mundo terrícola es tan contradictorio. Tendré que volver a empezar de cero. Estos viajes son agotadores, terrícolas, no os los recomiendo...
Corto y cierro

miércoles, 18 de marzo de 2009

El arte del camuflaje

Estimados terrícolas
Como os dije, el mimetismo con la población local estaba siendo un problema. Siguiendo las recomendaciones del manual para la integración del cosmonauta he buscado indicios que me permitan elaborar una imagen representativa de las costumbres locales. Para tal fin he trabajado con imágenes que he encontrado en librerías y carteles por toda la ciudad. Finalmente, ayer encontré, rebuscando en las tiendecillas junto a Zoostation, una imagen que creo que podría resumir la ideosincrasia juvenil en este lugar del planeta.
Por tanto, procedo a vestirme según los modelos representados en la foto que os adjunto. Ahora, lo del pelo va a ser un problema: ya sabés que las normas de tráfico intergaláctico obligan a llevarlo rasurado. Bueno, algo se me ocurrirá, soy un viajero con recursos. Con esto confío en pasar completamente desapercibido. Un prodigio del arte del camuflaje, imprescindible en condiciones hostiles.

Primeras impresiones (II)

Algo insólito: hoy la mañana apreció inesperadamente soleada. Esto no significa nada, en realidad. En esta ciudad es perfectamente probable que en un espacio de unos metros cuadrados haga sol, viento, frio y llueva todo simultáneamente o en secuencias rigurosamente correlativas. Pero es bonito despertarse así, con los rayos del sol entrando por la ventana. Sobre todo si llevas eones flotando en una cáscara de chapa en mitad de la nada. Por cierto, he contactado con Control: parece que estoy llamando demasiado la atención, así que tengo que perfeccionar mis patrones de mimetismo. Me han aconsejado adoptar la vestimenta de un joven urbanita, así que ese será mi próximo objetivo.
Auf wiedersehen, terrícolas!