lunes, 30 de marzo de 2009

la demostración III

Por último, los berlineses no descuidan en ningún momento su forma física. Como toda civilización avanzada, suelen incluir en sus fiestas dominicales un exigente programa de ejercicios para preparar la semana y gozar siempre de buena salud, siempre protejidos por un pequeño ejército de fisioterapeutas (aquí vestidos de verde y conocidos como policlínicos o "Polizei") que cuida de ellos si sufren un esguince o se golpean accidentalmente con algún obstáculo...

En este video los vemos en un ejemplo del tipo de carrera ligera que gustan de practicar durante el desarrollo de una demostración dominical.
Berlin 7º C. Corto y cierro.

La demostración II

Igualmente, estas interesantes jornadas dominicales están amenizas con potentes equipos de animación, que recorren las calles tocando una música cuasi-hipnótica que sirve para mover los pies y no notar tanto el frio primaveral ni la inminente llegada del nuevo lunes...


Berlin, 7 ºC. Corto y cierro

La demostración

Estimados terrícolas
Aprovechando que ya llevo exactamente dos semanas entre vosotros quería explicaros qué es lo que hacen los berlineses los domingos. Básicamente, el domingo es un día de regocijo en el que los habitantes de esta ciudad montan lo que llaman una "demostración".
Como podéis observar en la imagen, la demostración dominical es una circunstancia especialmente alegre en la vida de las familias berlinesas, que presas de la emoción, no dudan hasta en subirse a sus monumentos más queridos con unas banderolas para celebrar que por fin, después de una dura semana, es fiesta.
¿No es fantástico?
Berlin, 7º C. Corto y cierro.

viernes, 27 de marzo de 2009

Ya que estamos

Pues sí, ya que estamos con el terrícola nunca-va-todo-bien aprovecho para dedicarle esta otra instantánea de Berlín. Fijaos si está la cosa mal de trabajo por aquí que, a falta de hombres hechos y derechos, tienen que utilizar un muñequito para señalizar unas obras en el metro...

Berlín, 9º C. Corto y cierro.

Borroughs

Un mensaje especial para el terrícola conocido como "nunca-va-todo-bien"





Estimado terrícola, hace sólo dos días tuve ocasión de contemplar este retrato del Sr. Borroughs. Lo tenía delante de mi y como le gusta mucho por alguna razón se me cruzaron los cables y se me ocurrió que si llega alguna vez a los 80 es posible que tenga este aspecto de anciano malicioso...
Era de lo mejor de la exposición, claro: entre ver a este vejete que mira con cara de tener mucha mala leche y los retratitos de otros terrícolas prominentes como Mick Jagger o Meryl Streep es obvio que la comparación sonrojaba un poco.
Saludos al terrícola "nunca-va-todo-bien"
Berlin, 8º C. Corto y cierro

jueves, 26 de marzo de 2009

Algunos hallazgos (II)

Quiero presentaros a una persona cuya presencia es inevitable en Berlin. Se trata de Carlos. No he tenido tiempo de acceder a la base de datos de la enciclopedia vulcaniana, pero enseguida he podido darme cuenta de que Carlos debe de ser alguien muy importante en esta ciudad. A juzgar por las múltiples estatuas, pinturas, referencias etc. que se encuentran en ella. No obstante, a falta de nuevos datos y a la espera de confirmarlo en la computadora yo diría que este Carlos debe de ser:

a) un ídolo deportivo de esos que salen en el telediario
b) un poeta o rapsoda que encandila a las muchachas berlinesas
c) uno de esos jóvenes que cantan muy mal y que en el planeta son conocidos como "raperos" o seguidores del "hip-hop"
d) un anciano de aspecto descuidado afectado de síndrome de diógenes al que los berlineses le han tomado cariño
Seguiré informando sobre este individuo

Berlín, 7º C. Corto y Cierro.

martes, 24 de marzo de 2009

Primavera

Adjunto prueba documental sobre la amable primavera berlinesa.



Berlin, -1 ºC. Corto y cierro.

Schönes Wetter...

Un breve apunte sobre las condiciones meteorológicas en Berlin. Llueve a ratos y corre por la ciudad un fuerte viento que cuando te da en el costado es como una estocada, y si te atreves a abrir el paraguas sencillamente lo hace añicos. Anoche se registraron -4º y hoy la máxima temperatura esta prevista en unos 5º. Dicen que es posible que caiga una nieve ligera, de esa que sólo sirve para ensuciar la calle. Afortunadamente, cuando esto sucede los berlineses se lo toman con buen humor (que no es una cualidad que sobre por aquí) y se saludan unos a otros con un sarcástico... Schönes Wetter, ah?. Qué buen tiempo, ¿no?

Berlin. 3ºC. Corto y Cierro

domingo, 22 de marzo de 2009

Algunos hallazgos

Mi retiro no ha durado mucho. Ayer uno de los contactos enviados por Control a Berlín me citó, mediante un sofisticado mensaje encriptado introducido en una colilla que abandonó junto a mi puerta, para que acudiera a cierto lugar de la noche berlinesa. "Es hora de introducirte es los ambiente más turbios", me dijo. Asi que me preparé para acudir al punto de reunión: un antro en Oranienburguer Str. No puedo dar detalles de lo que allí ocurrió pues pondría en peligro el compromiso de confidencialidad de la misión, pero he aprendido algunas cosas que a buen seguro me servirán para una mejor integración en este lugar del planeta. Por ejemplo, he aquí algunos de mis hallazgos:
a) la bebida típica de los berlines cuando salen a disfrutar del tiempo libre es el "Tequila", un potentísimo destilado elaborado con cierta planta crasa que debe de crecer sólo en las afueras, ya que en los parques del centro no se encuentra.
b) Caso de que ésta no sea del agrado del consumidor, existe otra opción, el "mojito". Un combinado del mejor ron teutón con el jugo de los famosos limones de Brandemburgo y algo de azúcar.
c) Una típica danza alemana: la "salsa". Muy animada y popular, esta danza sirve a los berlineses desde la baja edad media para festejar que el invierno se acaba ya mismo, sobre el 15 de agosto.
d) El himno de todo Berlinés: "bamboleo". Por alguna extraña razón, cuando este tema suena todos salen a la pista de baile, donde se debaten entre convulsiones y otras contracciones violentamente espasmódicas. Probablemente un ejercicio de catársis cuyo origen se remonta al principio de los tiempos.

Berlin, 9 ºC.
Corto y cierro.

viernes, 20 de marzo de 2009

encerrado

Amigos y amigas terrestres. Este fracaso de mi labor de camuflaje me ha dejado tan planchado que por unos momentos he dudado del entrenamiento que recibí en la academia de cosmonautas para afrontar situaciones hostiles. En consecuencia, he sufrido una leve alteración decreciente del impulso vital interno, que es lo que por aquí llaman un chasco. Total, que hoy me he quedado encerrado en casa, entretenido en mirar al cielo y leer alguno de los libros que traje para mi viaje. Todo ello pese a que vuelve a hacer un extraño día soleado en el que, paradójicamente, puede uno morir congelado... No obstante, este breve retiro me ha servido para comprobar lo agradable que resulta la vista desde mi ventana. Para poder compartirla con ustedes aquí se la cuelgo yo también. Siéntanse que se asoman a una ventana en una ciudad que no es la suya; y ya está.

Camuflaje fallido

Maldita sea! No sé qué ha podido fallar. Después de haberme trabajado con tanto esmero mi aspecto he salido a la calle y el resultado no ha sido el esperado. En lugar de pasar desapercibido sólo he conseguido atraer la atención. La gente se volvía a mirarme y alguno que otro se ha despelotado de risa delante de mis narices. ¿Pero no dice la enciclopedia galáctica que Berlin es una ciudad libre donde todo tipo de excentricidades son posibles? No lo entiendo: el mundo terrícola es tan contradictorio. Tendré que volver a empezar de cero. Estos viajes son agotadores, terrícolas, no os los recomiendo...
Corto y cierro

miércoles, 18 de marzo de 2009

El arte del camuflaje

Estimados terrícolas
Como os dije, el mimetismo con la población local estaba siendo un problema. Siguiendo las recomendaciones del manual para la integración del cosmonauta he buscado indicios que me permitan elaborar una imagen representativa de las costumbres locales. Para tal fin he trabajado con imágenes que he encontrado en librerías y carteles por toda la ciudad. Finalmente, ayer encontré, rebuscando en las tiendecillas junto a Zoostation, una imagen que creo que podría resumir la ideosincrasia juvenil en este lugar del planeta.
Por tanto, procedo a vestirme según los modelos representados en la foto que os adjunto. Ahora, lo del pelo va a ser un problema: ya sabés que las normas de tráfico intergaláctico obligan a llevarlo rasurado. Bueno, algo se me ocurrirá, soy un viajero con recursos. Con esto confío en pasar completamente desapercibido. Un prodigio del arte del camuflaje, imprescindible en condiciones hostiles.

Primeras impresiones (II)

Algo insólito: hoy la mañana apreció inesperadamente soleada. Esto no significa nada, en realidad. En esta ciudad es perfectamente probable que en un espacio de unos metros cuadrados haga sol, viento, frio y llueva todo simultáneamente o en secuencias rigurosamente correlativas. Pero es bonito despertarse así, con los rayos del sol entrando por la ventana. Sobre todo si llevas eones flotando en una cáscara de chapa en mitad de la nada. Por cierto, he contactado con Control: parece que estoy llamando demasiado la atención, así que tengo que perfeccionar mis patrones de mimetismo. Me han aconsejado adoptar la vestimenta de un joven urbanita, así que ese será mi próximo objetivo.
Auf wiedersehen, terrícolas!

lunes, 16 de marzo de 2009

Comida

Un nuevo descubrimiento desagradable. Mi programación vital tiene otros fallos. Tal y como leí en el ordenador mientras todavía estaba en órbita la comida alemana se basa en el procesamiento de residuos cárnicos con formas fusiformes o cilíndricas (salchichas) y la verdura potencialmente gasificante macerada (col). Por ello elegí una programación cromática para mi paladar basada en estos gustos. Sin embargo, al procurarme alimentos, he descubierto que los berlineses recurren a otra clase de nutrientes que parecen ser bastante populares. Además, a juzgar por la información iconográfica del envase (adjunto imagen tomada a hurtadillas) dichos alimentos se consumen haciendo uso de bonitos trajes regionales, por lo que descarto que su consumo no vaya asociado a alguna clase de misterioso rito comunal. Por ahora desconozco más detalles, pero seguiré informando.
Aquí Berlin. Corto y cierro.

Primeras impresiones (I)

Todo en orden. He confirmado el lugar de aterrizaje y recibido el primer mensaje de Control, en el que se me ruega quede a la espera de nuevas instrucciones.
Como antes de descender me sometí a un programa de preparación subhipnótica en la nave, me he recuperado relativamente pronto de la confusión del aterrizaje y esta misma mañana he podido realizar una exploración aleatoria del entorno.
Las condiciones atmosféricas no eran extremas, aunque lloviznaba y la temperatura no superaba los 8 grados. De repente me he dado cuenta de que llevaba muchos meses sin experimentar la sensación de la lluvia y me ha parecido gratificante. Estimulado por este pequeño descubrimiento he avanzado más allá del punto de inserción y he explorado también los límites de mi barrio, en un lugar central de lo que los berlineses llaman Mitte. Como aquí no tengo a mano mis verduras hidropónicas ni mis guisitos liofilizados, mi primera prioridad ha sido procurarme alimentos. Con este fin he entrado en un supermercado. Al principio me he sentido un poco mareado por la abrumadora gama de posibles productos, todos ellos con etiquetas de colorines y palabras brillantes que no entiendo. Mi comida en la cápsula sólo tiene la etiqueta gris y naranja de Control, así quie no estoy acostumbrado. De pronto, me he dado cuenta con disgusto de que la programación lingüística subcortical a la que me sometí ha sido un completo fracaso. Las palabras me resultan desconocidas y los sonidos son extraños. Debo haber escogido un patrón subcortical erróneo: aleman medieval o dialectología alsaciana, quizás, porque no entiendo nada. Esto me ha puesto un poco nervioso y me hace sentir como si estuviera desnudo delante de la gente. Por ejemplo: una anciana se me ha acercado y, con un bote de algo rojo en la mano (¿remolacha? ¿salsa para pasta? ¿Quetchup?) ha dicho algo que ha sonado así: sustackdafmittel bert ij cornlish u ya ya dasduferxxtauern. Así que yo me he limitado a sonreir y salir corriendo discretamente hacia los productos lácteos. Luego lo he pensado y esto tanto podría haber significado: ¿es una vergüenza que la mermelada de ciruela esté tan cara, a que si? Pero también podría ser: maldito intruso, tienes toda la cara de estar aquí de paso, y además te estás llevando los últimos linguini!
Bueno, ahora voy a intentar conectar con Control. Corto y cierro

domingo, 15 de marzo de 2009

Aterrizaje! Aterrizaje!

Cuesta creerlo, pero Berlín se ha hecho realidad.
Hoy, en la hora prevista, he recorrido los últimos metros hasta la cápsula de descenso pensando en las rutinas que dejo atrás, en mi camarote, la sala de control o el jardin hidropónico. ¿Quién estará allí en mi lugar? Después la activación de la cuenta atrás ha hecho que cualquier pensamiento superfluo se esfumara. En unos segundos una mano invisible me ha empujado contra el asiento y he visto desvanecerse el universo a mi alrededor, mientras la tierra se hacía más y más grande...
Ahora he aterrizado, pero no puedo ofrecer más detalles. Estoy aturdido por el descenso. Volveré a comunicarme tan pronto me sea posible; tan pronto haya asumido que he perdido mi condición estratosférica para volver a ser alguien que camina entre vosotros.
En alguna avenida berlinesa.

miércoles, 4 de marzo de 2009

Sabiduría