
¿Cómo no nadar entre varias geografías
si donde toca el sol
ayer era un norte gélido
y hoy las huellas que los roces trazan
como mies madura anclada en la piel
parecen sólo un seco paisaje
donde siempre falta algo?
Un lugar donde los insectos
bailan polka junto a abrevaderos
que antes eran menos profundos.