Muestra nº 3, Lugar de extracción: Stargarder Strasse
Posible función del objeto: Iconos destinados a la retroideología nostálgica
Berlin 19 ºC, no para de llover
Por fin puedo proseguir con el relato de mi misión berlinesa. En el interin, Control me había enviado a realizar otras tareas en lugares distantes. Creo que no están muy satisfechos con los resultados de mi misión. Quizás esperaban datos más objetivos sobre las formas de vida berlinesas, y yo no hago más que confundirme con las mismas, así que deben estar pensando que estoy perdiendo mi objetividad labrada después de largos inviernos estratosféricos. Que les den. Estoy harto de ser un cosmonauta sumiso que siempre hace lo que le mandan.
Pero, es cierto. No sólo de riesgo se vive en Berlin. En esta ciudad, uno puede experimentar estampas cotidianas cargadas de encanto urbano. De tanto en tanto yo también me entrego a las tradiciones que los berlineses saben mantener como ningún otro pueblo en este planeta. En el documento que adjunto a mi informe me ven, tal y como viene siendo habitual, entregado a la tarea de participar activamente de la vida berlinesa. En este caso formando parte de una curiosa costumbre: el saludo distante. Son tan cariñosos los lugareños que al salir a la calle, no contentos con dirigir un amistoso saludo a sus vecinos y allegados, sienten en imperioso arrebato de la solidaridad y comienzan a saludar a todo aquel a quien alcanza la vista. Que la gente esté lejos y haya valla de por medio no son cosas que puedan asustarlos. Observen como se usan los prismáticos y las escaleras para transmitir el saludo aún más lejos. Y luego dicen que la vida moderna es solitaria.